Claro que al ver el hurón, no he podido dejar de pensar en el primo Juan Sánchez, en la nave, en el bidón de la nave y en que nunca he sido capaz de coger uno.
Y esta tarde he visto un reportaje en un informativo de televisión que contaba que los hurones están siendo adoptados como mascotas ... ¡los de carne y hueso, no los virtuales! Y también me he acordado de Juan Sánchez y he pensado que era un adelantado a su época.
En fin, Juan Sánchez, un abrazo desde el blog. Cuando quieras te damos de alta en este experimento familiar.
Muy buena la entrada... El bidón con el hurón dentro, que recuerdos. Creo que nadie tuvo valor de ganar la apuesta de meterse el hurón por dentro de la ropa, JA! ja!
ResponderEliminarPor cierto, estaría bien que Juan Sánchez participara.
pozzi, pero eso si que lo veo difíiiisil.
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